Un hecho violento alteró el orden público en el área rural de la capital tolimense. En la madrugada del lunes 8 de junio, fue hallado sin vida el soldado regular Estiven Amaris Peña, orgánico del Batallón de Infantería N.º 18 Coronel Jaime Rooke, en la vereda La Martinica de Ibagué. El joven militar se encontraba prestando servicios de seguridad en el sector cuando ocurrió el suceso.
Según la información recopilada por las autoridades y el reporte oficial de la Sexta Brigada del Ejército Nacional, al verificar el lugar de los hechos se estableció que la víctima no portaba su armamento de dotación, el cual habría sido hurtado por los responsables del homicidio.
Despliegue operativo y acciones judiciales en la zona
Tras el hallazgo, unidades de la Sexta Brigada se trasladaron al sitio para coordinar con la Policía Judicial la realización de los actos urgentes y el levantamiento del cuerpo. Con el fin de dar con el paradero de los agresores y recuperar el material de guerra, se activó un plan candado en coordinación con la Policía Nacional, el Grupo Motorizado del Batallón y el Gaula Militar Tolima.
Asimismo, la institución militar confirmó que, a través de su Equipo Dinamizador de Salud Mental, se activó la ruta de acompañamiento psicosocial y espiritual para los familiares del soldado Amaris Peña, mientras se continúa el trabajo articulado con la Fiscalía para esclarecer los móviles del crimen.
Pronunciamiento de las autoridades locales
El hecho generó reacciones en el ámbito político local. El concejal de Ibagué, Giovanny Martínez, residente de este sector rural, lamentó lo sucedido y señaló su preocupación por las condiciones de seguridad en las que los jóvenes prestan el servicio militar en el país.
"A esa familia que perdió un hijo, un hermano, un nieto, que hoy la inseguridad de este país, de este gobierno que ha hecho tanto daño hoy cobró la vida de un soldado en el puesto de seguridad en la vereda La Martinica. Asesinaron a un soldado regular, un soldado que estaba prestando servicio militar, un niño de 18 años y le quitaron el armamento y se lo llevaron", indicó el cabildante.
¿Cómo se encuentra el panorama de orden público en la zona rural de Ibagué frente a este tipo de sucesos?
La vereda La Martinica y los sectores periféricos de la zona rural de Ibagué han sido objeto de monitoreo constante por parte de las autoridades debido a su ubicación estratégica y la conectividad con otros corredores viales. El hurto de armamento oficial genera preocupación entre los habitantes de la región, ante el riesgo de que estos elementos fortalezcan a la delincuencia común o a estructuras criminales organizadas. Pese a las labores de control que realiza el Ejército Nacional en los perímetros del municipio, los líderes comunitarios han reiterado la necesidad de reforzar los esquemas de seguridad e implementar mayor tecnología de vigilancia en los puntos críticos de acceso rural.