Ibagué

Ibaguereña fue estafada con más de $13 millones al intentar comprar una moto por Internet

Estafas en la web

Delincuentes estarían suplantando las plataformas de la empresa para engañar a los compradores bajo la modalidad de falsos concesionarios.

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Una lamentable situación atraviesa la joven ibaguereña María Fernanda Suárez, quien denunció haber sido víctima de una millonaria estafa a través de internet. La afectada realizó la supuesta compra de una motocicleta, por un valor cercano a los $13 millones de pesos, en un portal falso que suplantaba a la empresa Yamaha. Sin embargo, el vehículo nunca le fue entregado.

Según el relato de la víctima, en medio del desconocimiento, contactó a un supuesto asesor que se identificó como Alejandro Vélez. Este hombre le solicitó inicialmente el 10% del valor total como anticipo para separar la motocicleta y, posteriormente, le pidió otros porcentajes para concretar el negocio.

Suárez decidió realizar todo el trámite sola para darle una sorpresa a su familia; no obstante, la sorpresa se la llevó ella al percatarse de que había sido engañada y al comprobar que bajo esta misma modalidad ya se han registrado múltiples casos en el país.

El 'modus operandi' del engaño

"Fui víctima de una estafa por un supuesto concesionario en Armenia (Quindío) que se hacía llamar 'Yamaha Motos del Café'. Yo había realizado varias cotizaciones a nivel nacional en ciudades como Medellín, Bogotá e Ibagué; sin embargo, este lugar me generó confianza porque me aseguraron que tenían el vehículo que yo quería para entrega inmediata. En ese momento, el supuesto asesor fue muy amable, me envió un carné de verificación y, ante mi desconocimiento, decidí confiar en el proceso", relató la joven.

María Fernanda indicó que, tras tomar la decisión de adquirir la motocicleta, continuó en comunicación con el estafador y consignó otra parte del dinero, motivada además por la promesa de participar en el sorteo de varios premios. Días después, al solicitar la factura electrónica y recibir solo respuestas esquivas por parte del delincuente, comenzó a sospechar. Finalmente, confirmó el fraude al ponerse en contacto directo con los representantes oficiales de la marca.

"No sabía que las cuentas bancarias para estos trámites deben estar a nombre directo de los concesionarios y yo transferí el dinero a la cuenta de ahorros del supuesto asesor, que aparecía como persona natural. Para pagar el vehículo, incluso tuve que solicitar un préstamo bancario. Cuando me desembolsaron el crédito, envié el saldo restante en dos pagos del 30% y 60%, ya que me insistieron en que si pagaba la totalidad podría participar por los premios", agregó la afectada.

La respuesta del concesionario oficial

Carlos Rivera, gerente de la empresa real Yamaha Motos del Café, se pronunció sobre el caso en diálogo con La FM, lamentando lo sucedido y recordando a la ciudadanía la importancia de realizar estas compras de manera presencial o verificar minuciosamente que los portales web sean los canales oficiales de la marca.

Asimismo, el directivo enfatizó en que, antes de realizar cualquier transacción, los compradores deben exigir documentos como la Cámara de Comercio, el RUT y una certificación bancaria, cuyos datos deben coincidir exactamente con el nombre de la empresa comercializadora y nunca de una persona natural.

Finalmente, María Fernanda Suárez hizo un llamado de alerta a los usuarios de redes sociales para que extremen precauciones y no caigan en estas páginas web creadas por personas inescrupulosas que se aprovechan de las ilusiones ajenas para hurtar grandes sumas de dinero.

¿Cuáles son las señales de alerta más comunes para identificar una estafa en la compra de vehículos por internet?

Las principales señales de alarma incluyen: precios sospechosamente bajos o disponibilidad inmediata de modelos agotados en el mercado regular; la exigencia de consignar a cuentas bancarias de personas naturales en lugar de cuentas corrientes a nombre de una empresa y la presión del vendedor para realizar pagos rápidos bajo la promesa de descuentos, regalos o sorteos exclusivos.