Una preocupante situación en materia de seguridad fue confirmada por las autoridades educativas de Ibagué, tras identificar entre cinco y seis sedes educativas donde se han evidenciado problemáticas relacionadas con el microtráfico y el porte de armas, especialmente en zonas aledañas a los planteles.
El secretario de Educación, Diego Fernando Guzmán, reveló que estos casos han sido detectados gracias a labores de seguimiento y articulación institucional, lo que ha permitido encender las alertas y activar acciones inmediatas para proteger a la comunidad estudiantil.
De acuerdo con el funcionario, actualmente se adelantan operativos conjuntos con la Policía Nacional, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Policía de Infancia y Adolescencia. Estas acciones incluyen controles a la entrada y salida de las instituciones educativas, donde uniformados realizan requisas preventivas para detectar armas y posibles casos de distribución de sustancias ilícitas.
“Estamos haciendo intervenciones en los horarios de ingreso y salida de los estudiantes, con el apoyo de la Policía, precisamente para evitar que estas situaciones sigan afectando los entornos escolares”, explicó Guzmán en diálogo con Alerta Tolima.
El secretario fue enfático en señalar que, aunque las autoridades ya tienen plenamente identificadas las sedes donde se presentan estas problemáticas, no se harán públicos sus nombres. La decisión busca evitar la estigmatización de los estudiantes y de las comunidades educativas.
“Sí tenemos identificadas algunas instituciones, pero no podemos dar esos listados porque se podría afectar a los niños y jóvenes”, precisó.
Dentro de las instituciones, rectores, docentes y orientadores escolares también han puesto en marcha rutas de atención y seguimiento para intervenir de manera oportuna estos casos y prevenir que estas conductas se normalicen dentro de los colegios. Estas estrategias incluyen acompañamiento psicosocial y articulación con entidades competentes.
Asimismo, la Secretaría de Educación viene fortaleciendo el trabajo con padres de familia, con el objetivo de reforzar la prevención desde el hogar y generar mayor control y orientación sobre los estudiantes.
Además del microtráfico y el porte de armas, las autoridades también han identificado otros factores de riesgo como el acoso escolar y el ciberacoso. Frente a esto, se han implementado programas institucionales que buscan detectar, atender y mitigar estas problemáticas de forma temprana.
Actualmente, Ibagué cuenta con un total de 220 sedes educativas oficiales. Aunque la mayoría no presenta este tipo de situaciones, un pequeño grupo ha sido priorizado debido a sus niveles de riesgo, por lo que allí se concentran las principales intervenciones de las autoridades.
Finalmente, desde la Administración Municipal reiteraron el llamado a la comunidad educativa a denunciar cualquier situación que ponga en riesgo a los estudiantes y a trabajar de manera conjunta para garantizar entornos seguros dentro y fuera de las aulas.