norte del Tolima

Panfletos de supuesto grupo armado siembran temor en el norte del Tolima

Panfletos en el norte del Tolima

Los mensajes aparecieron en corredores rurales sin estaciones de Policía, una zona usada como paso entre varios municipios del norte.

Cortesía de José Prada, líder municipal de Armero Guayabal Panfletos en el norte del Tolima

La aparición de panfletos y pasacalles alusivos a un supuesto grupo armado ilegal encendió las alarmas en el norte del Tolima y sembró preocupación entre campesinos y habitantes de varios municipios, especialmente en Armero Guayabal. Los mensajes fueron instalados durante la madrugada del domingo en vías rurales estratégicas, generando incertidumbre en una región que, según las autoridades locales, no había registrado recientemente este tipo de intimidaciones directas contra la población civil.

El alcalde de Armero Guayabal, Mauricio Cuéllar, confirmó que los elementos fueron encontrados en la vía que comunica las ruinas de Armero con la vereda Maracaibo y también en el corredor hacia el corregimiento de San Pedro. Según explicó, se trataba de pasacalles visibles y panfletos abandonados en la carretera, lo que evidencia una acción planificada para que fueran vistos por transportadores, campesinos y residentes de la zona desde las primeras horas del día.

De acuerdo con la información preliminar, los panfletos estarían firmados por una estructura que se identifica como “Jacobo Arenas”, la cual afirma tener presencia en esta parte del departamento. Sin embargo, tras las primeras verificaciones realizadas por el Batallón Patriotas del Ejército Nacional y la Policía del Tolima, no se ha confirmado la presencia real de este grupo armado en el territorio, lo que refuerza la hipótesis de que se trataría de una acción intimidatoria con otros fines.

Para las autoridades, una de las principales preocupaciones es que estos mensajes puedan ser utilizados como herramienta para cometer delitos, especialmente extorsiones. Según el alcalde Cuéllar, existen antecedentes recientes de personas que se hacían pasar por prestamistas informales o integrantes de estructuras ilegales, quienes recorrían este corredor rural realizando cobros ilegales y presionando económicamente a campesinos y finqueros.

“Muy seguramente lo que buscan es generar miedo y hacerse pasar por grupos armados para empezar a hacer procesos extorsivos en las fincas”, advirtió el mandatario local, quien recalcó que esta situación está siendo atendida de manera prioritaria por las autoridades.

Uno de los factores que aumenta la vulnerabilidad en esta zona es su ubicación geográfica. Se trata de un corredor rural que conecta varios municipios del norte del Tolima, incluyendo Honda, Villahermosa, Casabianca, Falan, Palo Cabildo y el Líbano, pasando por corregimientos y veredas donde no hay presencia permanente de estaciones de Policía, lo que facilita el tránsito de personas sin mayor control institucional.

Este corredor es utilizado con frecuencia por campesinos, transportadores y comerciantes, pero también puede ser aprovechado por delincuentes para movilizarse sin ser detectados. Por esta razón, las autoridades consideran que la instalación de estos panfletos podría tener como objetivo marcar territorio de forma simbólica, sin que necesariamente exista una estructura armada consolidada en el área.

La reacción institucional fue inmediata. Desde las 6 de la mañana del mismo domingo, unidades del Ejército Nacional, Policía, Carabineros, SIJÍN y el CTI se desplazaron hasta los puntos donde aparecieron los mensajes. Allí realizaron labores de verificación, retiraron el material y sostuvieron conversaciones directas con la comunidad para evitar que el miedo se apodere de los habitantes y prevenir posibles hechos delictivos.

Además, se intensificaron los patrullajes en los corredores rurales y se activaron labores de inteligencia para identificar a los responsables de esta acción. Las autoridades buscan establecer si se trata de delincuencia común organizada o si existe algún tipo de conexión con estructuras criminales que operan en otras regiones del país.

Entre los habitantes, la situación ha generado inquietud, especialmente porque muchos dependen de sus fincas y actividades agrícolas para subsistir. Algunos campesinos manifestaron que el temor principal es que estos panfletos sean el inicio de amenazas o cobros extorsivos, una práctica que en el pasado ha afectado otras zonas rurales del país.

Pese a este panorama, las autoridades enviaron un mensaje de tranquilidad. Insisten en que, hasta el momento, no hay evidencia de presencia activa de un grupo armado ilegal en esta zona específica del Tolima, y reiteraron que la Fuerza Pública mantendrá operativos permanentes para garantizar la seguridad.

Finalmente, hicieron un llamado urgente a la comunidad para que no se deje intimidar y denuncie cualquier intento de extorsión o amenaza. La colaboración ciudadana será clave para esclarecer este caso y evitar que delincuentes utilicen el miedo como herramienta para afectar la tranquilidad de los habitantes del norte del departamento.