Una reunión determinante se llevará a cabo este lunes a las 3:00 de la tarde entre los padres de familia de la institución educativa José Antonio Ricaurte y la Secretaría de Educación de Ibagué, con el propósito de revisar detalladamente el estado actual de la megaobra que se ejecuta en esta sede educativa y aclarar las inquietudes que han surgido en torno a la infraestructura.
El encuentro se produce luego de varias jornadas de protesta adelantadas por la comunidad educativa, que ha venido solicitando mayor claridad frente a algunos aspectos técnicos del proyecto y a los tiempos de entrega de la obra, que ha tenido seguimiento especial por tratarse de una de las denominadas “megaobras” financiadas con recursos nacionales.
La construcción está a cargo de Findeter, mediante una licitación adjudicada por el Ministerio de Educación Nacional. Según explicó el secretario de Educación de Ibagué, Diego Fernando Guzmán, el contratista ha mantenido un ritmo de ejecución favorable y la infraestructura estaría próxima a culminarse.
"Estamos muy cerca de la finalización. Aspiramos que antes de que termine marzo podamos contar con la entrega", señaló el funcionario en declaraciones entregadas a Alerta Tolima.
No obstante, Guzmán precisó que la entrega definitiva no depende exclusivamente de la Secretaría de Educación municipal, ya que el proyecto también se encuentra bajo el control y seguimiento de la Contraloría General de la República, entidad que ejerce vigilancia fiscal sobre este tipo de inversiones estratégicas.
En ese sentido, explicó que una vez finalicen las obras físicas, se deberán surtir los procesos de revisión técnica, verificación contractual y aval por parte de los organismos de control antes de autorizar oficialmente la entrada en funcionamiento de la sede.
Entre los temas que motivaron la movilización de los padres de familia se encuentra la adecuación del área destinada al Programa de Alimentación Escolar (PAE). De acuerdo con lo expuesto por la comunidad, existiría preocupación por la falta de una puerta que conecte directamente el comedor con la zona de preparación de alimentos, situación que, según indican, podría afectar la logística del servicio.
Asimismo, han manifestado inquietudes frente a la altura del cerramiento perimetral, que consideran inferior a la esperada y que, desde su perspectiva, podría representar riesgos en materia de seguridad para los estudiantes.
Frente a estas observaciones, el secretario de Educación indicó que en la mesa de trabajo se revisarán los compromisos establecidos en los pliegos de la licitación, las obligaciones del constructor y del interventor, y si lo ejecutado corresponde estrictamente a lo pactado contractualmente.
"Debemos revisar qué fue lo que se acordó en los términos del contrato. Si hay elementos que no estaban contemplados, habría que gestionar recursos adicionales ante el Ministerio o el FIE", explicó Guzmán, dejando claro que cualquier modificación estructural debe estar respaldada técnica y financieramente.
Mientras se concreta la entrega de la nueva infraestructura, la Secretaría de Educación ha implementado medidas transitorias para garantizar la continuidad del calendario escolar. Entre ellas se encuentra el arriendo de viviendas cercanas que funcionan como aulas provisionales y el apoyo brindado por la Institución Educativa José Celestino Mutis, que ha facilitado espacios para el desarrollo de actividades académicas.
"Sabemos que no son escenarios óptimos, pero hemos buscado alternativas para que los estudiantes no pierdan clases mientras culmina la obra", afirmó.
La reunión de este lunes será clave para despejar dudas, revisar compromisos y establecer una hoja de ruta clara frente a los puntos señalados por los padres de familia.