Estudiantes

Crisis de músicos en la ciudad musical de Colombia: estudiantes del Conservatorio del Tolima salen a protestar

Protesta por crisis académica en el Conservatorio del Tolima

Estudiantes denuncian falta de salones, pianistas acompañantes y docentes en el Conservatorio del Tolima.

Cortesía estudiante de violín de Conservatorio del Tolima Protesta por crisis académica en el Conservatorio del Tolima

Una creciente inconformidad estalló entre los estudiantes del Conservatorio del Tolima, en Ibagué (la ciudad musical de Colombia), quienes decidieron salir a las calles y realizar un plantón para denunciar lo que califican como una crisis académica y administrativa que está afectando directamente su formación profesional. La protesta se concentró en el centro de la ciudad, donde los jóvenes exigieron soluciones urgentes ante la falta de salones, pianistas acompañantes y docentes para procesos fundamentales como recitales y proyectos de grado.

Según denunciaron los estudiantes, el semestre comenzó en medio de la incertidumbre, ya que varios salones no están disponibles debido a remodelaciones por problemas de humedad, una situación que, aseguran, ya había sido advertida desde el año pasado. Sin embargo, las intervenciones se iniciaron apenas días antes del inicio del calendario académico, dejando a decenas de alumnos sin espacios adecuados para recibir clases. Como consecuencia, algunos han tenido que recibir clases virtuales o utilizar espacios improvisados, como terrazas o áreas no diseñadas para la formación musical, lo que ha generado frustración y preocupación.

Pero una de las denuncias que más indignación ha generado tiene que ver con la falta de pianistas acompañantes para los recitales de estudiantes, especialmente aquellos que están próximos a graduarse. Este acompañamiento es un requisito esencial dentro de su proceso académico, y su ausencia pone en riesgo el cumplimiento de metas fundamentales para culminar sus carreras. Una de las estudiantes manifestó con molestia que “no tenemos pianistas para nuestras prácticas ni recitales, pero sí hubo pianista para una actividad autorizada por la rectoría”, en referencia a un evento realizado recientemente en la sala Alberto Castilla, uno de los escenarios más emblemáticos de la institución.

La situación es aún más delicada para estudiantes de semestres avanzados, quienes aseguran que no cuentan con docentes asignados para orientar sus proyectos de grado, lo que podría retrasar su graduación. Esta falta de acompañamiento académico se suma a otros problemas estructurales que, según los estudiantes, evidencian una desorganización interna y una falta de planificación frente al crecimiento en el número de matriculados.

Precisamente, los estudiantes señalan que la implementación de la política de gratuidad ha permitido el ingreso de más jóvenes al Conservatorio, lo cual celebran como un avance en el acceso a la educación. Sin embargo, advierten que este aumento en la cobertura no ha sido acompañado por el fortalecimiento de la infraestructura, el personal docente ni los recursos necesarios, lo que ha generado una sobrecarga en los espacios disponibles y un deterioro progresivo en las condiciones de estudio.

A esto se suma el estado de algunos instrumentos musicales, especialmente los pianos, varios de los cuales presentan daños o no están disponibles debido al uso intensivo y la falta de mantenimiento oportuno. Esto ha limitado aún más las posibilidades de práctica para los estudiantes, afectando directamente su proceso formativo en una institución que históricamente ha sido reconocida por su excelencia musical.

Los estudiantes aseguran que estas problemáticas no son nuevas. De hecho, afirman que desde el año pasado habían presentado un pliego de peticiones a las directivas, solicitando mejoras en la infraestructura, mayor disponibilidad de docentes y soluciones frente a la falta de instrumentos y espacios. Sin embargo, aseguran que las respuestas han sido insuficientes y que muchas de las promesas realizadas no se han cumplido.

El plantón, explicaron, busca visibilizar la situación y generar un diálogo real con las directivas, con el objetivo de encontrar soluciones que garanticen una educación digna y de calidad. Los estudiantes reiteraron que el acceso gratuito a la educación no debe significar una reducción en la calidad, y que el Conservatorio del Tolima debe mantener los estándares que lo han convertido en un referente cultural y académico.

Mientras tanto, la comunidad estudiantil permanece a la espera de una respuesta concreta por parte de la rectoría, en medio de una protesta que deja al descubierto una problemática que podría tener consecuencias directas en la formación de los futuros músicos del país.