Fiebre amarilla

¡Pilas que esto se puede regar! Fiebre amarilla prende alarma en Tolima: ya se asoma a Huila y Cundinamarca

Vacunación contra la fiebre amarilla en Tolima

A la fecha se registran nuevos casos en municipios donde antes no se registraba la enfermedad, principalmente en el oriente del Tolima.

Secretaría de Salud de Ibagué Vacunación contra la fiebre amarilla en Tolima

La alerta sanitaria en el centro del país va en aumento. La fiebre amarilla, que ya tiene presencia en el oriente del Tolima, podría expandirse hacia municipios de Cundinamarca y el Huila, según advirtieron expertos en salud pública.

La situación ha sido catalogada por las autoridades como el ‘brote del siglo’, debido a su potencial de propagación y al riesgo que representa para la población no vacunada. Municipios como Icononzo, Melgar y Carmen de Apicalá ya registran presencia de la enfermedad, lo que ha encendido las alarmas en toda la región.

Expansión del virus

El epidemiólogo de la Secretaría de Salud del Tolima, Farid Alarcón, explicó: "El principal riesgo radica en la movilidad de las personas entre departamentos, lo que facilita la expansión del virus a nuevas zonas. En ese sentido, el Huila y Cundinamarca aparecen como territorios en riesgo por su cercanía y constante flujo de viajeros".

La fiebre amarilla es transmitida por mosquitos, lo que hace aún más compleja su contención, especialmente en zonas con condiciones ambientales favorables para la reproducción del vector.

Campañas de vacunación

Ante este panorama, las autoridades han intensificado las campañas de vacunación, recordando que esta es la principal herramienta para prevenir la enfermedad. La vacuna es gratuita, segura y brinda protección de por vida, por lo que el llamado es a que la población revise su esquema de vacunación y acuda a los puntos habilitados, especialmente si se planea viajar a zonas donde ya hay circulación del virus.

“En este momento no sólo hay preocupación para el departamento del Tolima donde ya sumamos 160 casos de fiebre amarilla confirmados calificándose como el brote del siglo, el problema es la expansión de la enfermedad, ya no la tenemos sólo sobre la cordillera, ya no sólo sobre el bosque galilea ahora la tenemos muy cercana a sitios poblados y cascos urbanos especialmente la zona del río Magdalena, y el riesgo no es sólo que se vaya a municipios como Espinal, sino el riesgo grandísimo que representa para el departamento de Cundinamarca”, agregó el epidemiólogo.

Además de la vacunación, se están reforzando las acciones de control del mosquito, como la eliminación de criaderos de agua estancada, fumigaciones y campañas de educación comunitaria. Sin embargo, los expertos insisten en que la responsabilidad también recae en la ciudadanía, que debe adoptar medidas básicas de prevención en sus hogares y entornos.

Los síntomas de la fiebre amarilla pueden incluir fiebre alta, dolor de cabeza, dolor muscular, vómito y, en casos graves, complicaciones que pueden llevar a la muerte. Por eso, las autoridades recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier señal de alarma, especialmente si se ha estado en zonas de riesgo.

“Aprovechamos este espacio para invitar a las personas que viven en estos municipios para hacer la prevención a través de la vacunación, si bien no habrá restricciones de movilidad entre municipios invitamos a las personas a que sean responsables y antes de entrar a las zonas de alto riesgo vacunarse, la vacunación es efectiva y las personas que han fallecido hasta ahora son aquellas que no se han vacunado contra la enfermedad”, puntualizó.

El virus en departamentos vecinos

En el caso del Huila, aunque aún no se han confirmado brotes activos en todos los municipios, la cercanía con el Tolima y la dinámica de movilidad generan preocupación. Las autoridades locales ya están en alerta, fortaleciendo la vigilancia epidemiológica y preparando la red hospitalaria para responder ante cualquier eventualidad.

Por su parte, en Cundinamarca también se han activado protocolos de prevención, especialmente en municipios que limitan con el Tolima. La coordinación entre departamentos será clave para evitar que el brote se siga expandiendo y logre ser contenido a tiempo.

Tenemos a la fecha 160 casos y nuevos casos en municipios donde antes no se registraba la enfermedad principalmente en el oriente del Tolima. En lo corrido del 2026 llevamos 35 casos nuevos y la mayoría de ellos se dieron en enero, especialmente en personas que venían de visita al departamento y no contaban con la vacuna, visitantes especialmente de Boyacá y Bogotá”, finalizó el epidemiólogo.

El mensaje es claro, la fiebre amarilla no es un tema menor. Aunque existe una vacuna efectiva, la baja cobertura en algunas zonas y la desinformación podrían facilitar su propagación. Por eso, las autoridades insisten en actuar con responsabilidad y no bajar la guardia.