En medio del dinamismo de la semana de receso escolar, las autoridades sanitarias de Ibagué desplegaron planes de prevención y control en la red asistencial de la ciudad con el objetivo de garantizar la atención oportuna a residentes y turistas. No obstante, el alto flujo de usuarios ha puesto a prueba la capacidad del sistema de salud local.
Yennifer Guzmán, secretaria de Salud municipal, confirmó que aunque la ocupación en los servicios de urgencias supera actualmente el 100 %, la ciudad no ha elevado la alerta hospitalaria gracias al manejo preventivo implementado. Sin embargo, la funcionaria hizo un llamado contundente a la ciudadanía para adoptar autocuidado y recurrir a estas unidades únicamente cuando sea estrictamente necesario.
Recomendaciones clave de autocuidado
Para prevenir enfermedades gastrointestinales, deshidratación y virus estacionales durante la temporada vacacional, la Autoridad Sanitaria recalcó la importancia de mantener hábitos saludables de consumo y aseo:
“Es importante cuidarnos manteniéndonos hidratados y evitando bebidas azucaradas, limitar el exceso de dulces en niños, abstenerse de consumir alimentos que no se vean en buen estado o en establecimientos que no brinden garantías higiénicas, y mantener un lavado de manos constante para prevenir enfermedades virales”, indicó la secretaria de Salud, Yennifer Guzmán.
¿Cuándo acudir realmente a urgencias?
La funcionaria enfatizó en la necesidad de identificar signos de alarma reales antes de saturar las salas de espera, especialmente en niños y adultos mayores:
“Es fundamental reconocer síntomas de alerta: fiebres muy altas que no ceden tras el manejo térmico inicial o, en el caso de infecciones respiratorias, signos de dificultad para respirar como el aleteo nasal o el tiraje intercostal (hundimiento de costillas). Ante estos cuadros, sí se debe acudir de inmediato a los servicios de urgencias”, precisó Guzmán.
¿Qué medidas de prevención deben seguir los turistas y residentes en Ibagué?
La Secretaría de Salud recomienda consumir únicamente agua potable, verificar el estado de los alimentos en restaurantes, extremar la higiene de manos y acudir a las salas de urgencias solo en presencia de signos de alarma graves, como fiebres incontrolables o dificultad respiratoria aguda.