El departamento del Tolima tuvo un fin de semana complejo en materia de gestión del riesgo, en vista de que los organismos de emergencia atendieron más de una decena de incendios forestales simultáneos en varias poblaciones y algunos de estos completan varios días, por lo que las labores se mantienen en el inicio de esta semana.
El panorama
En la región se identificaron 13 incendios forestales distribuidos en nueve municipios, lo que obligó a un despliegue masivo de voluntarios y de organismos de socorro para evitar mayores afectaciones a las comunidades y a los ecosistemas.
Los casos más urgentes se identificaron en Rovira y Alvarado, debido a que cada población reportó tres focos de incendios, así como en Ataco, Prado y Chaparral, donde las llamas completan cerca de una semana activa, lo que pone en riesgo la cobertura vegetal y las zonas rurales de estas localidades.
"Los incendios forestales han deteriorado más de 60.000 hectáreas en el departamento del Tolima. Con el apoyo de la Policía nacional tenemos dos helicópteros en el municipio de Prado, además un avión AT en Armero Guayabal. Con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo logramos ayuda helicoportada en Chaparral y Ortega, así como con apoyo privado", explicó Adriana Magali Matiz, gobernadora del Tolima.
Seguimiento y control
Ante este panorama las autoridades mantienen el seguimiento riguroso sobre las zonas afectadas y evalúan las pérdidas derivadas de esta nueva ola de incendios que golpea al departamento, mientras hacen un llamado a la ciudadanía para evitar prácticas que propicien conflagraciones.
"Hemos extendido nuestras unidades por los diferentes municipios, hombres en tierra que trabajan de la mano de los bomberos. Hablamos de 30 unidades de Ponalsar que nos van a llegar al departamento del Tolima para atender todas estas emergencias tan graves", puntualizó Matiz.
Según las autoridades, el departamento del Tolima completó alrededor de 52 días con incendios forestales ininterrumpidos, los cuales están asociados con las altas temperaturas e incluso con las denominadas ‘manos criminales’.