Melgar

Quebrada se salió de cauce en Melgar y puso a nadar hasta a los que no se metieron a la piscina

Quebrada desbordada Melgar

Tras la creciente, autoridades activaron el Puesto de Mando Unificado (PMU) y desplegaron organismos de socorro para censar a las familias.

Colprensa Imagen de referencia

Una madrugada de emergencia vivieron habitantes de Melgar luego de que las fuertes lluvias provocaran el desbordamiento de la quebrada La Melgara, situación que terminó afectando varios barrios del municipio y obligó a activar un amplio operativo de atención por parte de las autoridades.

El episodio ocurrió en medio de intensas precipitaciones registradas durante la noche, que provocaron un aumento repentino en el nivel del afluente. En cuestión de minutos, el agua se salió de su cauce y comenzó a inundar calles y viviendas cercanas, generando preocupación entre los residentes de diferentes sectores del municipio.

De acuerdo con los reportes preliminares de organismos de socorro, la creciente sorprendió a muchos habitantes en plena madrugada, cuando varias familias aún dormían. La rápida reacción de los equipos de emergencia permitió alertar a los vecinos y evitar que la situación pasara a mayores.

Las primeras inspecciones realizadas por las autoridades permitieron establecer que al menos siete sectores del municipio resultaron afectados por la creciente. Entre ellos se encuentran el barrio Yajaira, la carrera 29, la calle 5, El Edén, La Gallera, La Gabriela y La Colina, zonas donde el agua ingresó a viviendas y dejó calles cubiertas de lodo, residuos y material arrastrado por la corriente.

En varios de estos puntos las vías amanecieron parcialmente bloqueadas, lo que obligó a iniciar desde las primeras horas del día trabajos de limpieza para recuperar la movilidad y permitir que los habitantes pudieran retomar sus actividades.

Ante la situación, la administración municipal convocó durante la madrugada a las entidades encargadas de la atención de emergencias para evaluar lo ocurrido y coordinar la respuesta institucional.

Como resultado de esa reunión se ordenó activar el Puesto de Mando Unificado (PMU), mecanismo que permite articular el trabajo de todas las instituciones que participan en la atención de este tipo de situaciones.

Desde ese momento se desplegó un operativo conjunto con participación de Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil, Ejército, Fuerza Aérea y varias dependencias de la Alcaldía, entre ellas la Dirección de Ambiente y Gestión del Riesgo, la Secretaría de Infraestructura, SerAmbiental, el IMDER y Empumelgar.

Las acciones en terreno se concentran principalmente en tres frentes de trabajo. El primero corresponde al censo de las familias afectadas, con el fin de identificar daños en viviendas y enseres y canalizar las ayudas necesarias.

El segundo frente está enfocado en las labores de limpieza y remoción de lodo, residuos y material arrastrado por la corriente, trabajos que buscan restablecer las condiciones de las vías y reducir riesgos sanitarios en las zonas impactadas.

El tercer frente corresponde a la vigilancia y control en los sectores afectados, donde la fuerza pública mantiene presencia para garantizar la seguridad de los habitantes mientras avanzan las labores de recuperación.

Durante el monitoreo realizado por las autoridades también se verificó el comportamiento del río Sumapaz, que registró un leve incremento en su nivel debido a las lluvias, aunque sin generar afectaciones en el municipio.

A pesar del susto que generó la emergencia, las autoridades confirmaron que no se reportaron personas lesionadas ni víctimas fatales, lo que representa un alivio para la comunidad.

Sin embargo, desde la administración municipal se reiteró el llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta ante el inicio de la temporada de lluvias, seguir las recomendaciones de los organismos de socorro y evitar permanecer cerca de quebradas o zonas consideradas de riesgo durante los aguaceros.

Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación de daños, el municipio permanece en monitoreo permanente de las condiciones climáticas y del comportamiento de las fuentes hídricas, con el objetivo de prevenir nuevas emergencias.

Por ahora, Melgar intenta volver poco a poco a la normalidad, luego de una madrugada en la que la fuerza del agua recordó que, en temporada invernal, la prevención y la reacción rápida pueden marcar la diferencia.