Ibagué enfrenta un panorama complejo en materia de control sanitario tras el alarmante caso de presunta negligencia médica bajo la modalidad de "clínica de garaje" que estremeció a la ciudad en las últimas semanas. Una joven de tan solo 23 años decidió realizarse un procedimiento invasivo en un centro estético que, de acuerdo con la Secretaría de Salud Municipal, no contaba con los permisos necesarios para operar, lo que desencadenó un grave cuadro clínico.
Debido a la intensidad de las complicaciones de salud, la mujer tuvo que ser trasladada de urgencia a un centro hospitalario de la ciudad donde actualmente lucha por recuperarse, desde hace varios días. Mientras tanto, las autoridades locales adelantan las investigaciones correspondientes para determinar las responsabilidades penales y administrativas, teniendo en cuenta que el lugar donde funcionaba este centro fue desocupado sorpresivamente por los sospechosos.
Testimonio de la víctima en redes sociales
La tensión sobre el caso aumentó luego de que la mujer, a través de la red social TikTok en su cuenta personal, decidiera romper el silencio y entregar detalles de lo ocurrido desde el momento de la intervención. En su relato, la afectada aseguró que decidió someterse al procedimiento en dicho lugar confiando en la palabra de quienes estaban a cargo y aceptó públicamente no haber realizado las respectivas verificaciones previas de seguridad.
“Quiero que sepan que yo soy la persona que nombran, es mi papá el que sale en los videos y que fue agredido por el personal del centro estético. Yo soy una persona honesta y de corazón les digo que no tengo la necesidad de mentir. Tengo la responsabilidad como mujer adulta que soy de haberme realizado el procedimiento en un lugar que no investigué bien, en el que confié y en confiar en la palabra de esas personas, haciéndolo como un acto de buena fe”, relató la afectada.
Las dos versiones sobre la intervención estética
Detrás de la denuncia pública en redes sociales se esconde una profunda contradicción entre el ofrecimiento comercial del establecimiento clandestino y la realidad del procedimiento quirúrgico invasivo que casi le cuesta la vida a la paciente.
En un principio, la joven accedió al tratamiento motivada por una inconformidad con su imagen personal y la promesa de un procedimiento seguro de moldeado corporal. Confiando en la aparente idoneidad del personal, la ciudadana ingresó a la camilla sin que se le exigiera la documentación legal obligatoria ni los exámenes de rigor preoperatorios.
“Decidí realizarme el procedimiento sin ningún tipo de firma de consentimiento ni de más como me lo habían comentado a mí, un procedimiento totalmente invasivo conocido como una lipotransferencia, pero en realidad fue una lipo de garaje como se conoce popularmente. Yo realmente les abro mi corazón por si hay más personas viéndome que sienten inconformidad con su imagen y la autopercepción que tenemos de nosotros mismos, para que no tomen la misma decisión que yo”, agregó.
Sin embargo, las consecuencias físicas dieron un giro de 180 grados tras salir del quirófano improvisado. La paciente reveló el doloroso panorama que enfrenta a nivel médico y envió un mensaje de conciencia a todas las mujeres de la capital tolimense para evitar que sigan cayendo en manos de médicos informales que juegan con la necesidad estética de las personas.
“La realidad es que todo este procedimiento me tiene más grave de salud, me tiene mal físicamente y las personas que estuvieron encargadas de realizarme este tipo de cosas saben en qué estado me encuentro. No lo hagan, si van a hacer algo háganlo bien, pidan a Dios y averigüen muy bien dónde se van a meter porque ustedes no saben qué les va a pasar. Ojalá la gente entendiera que no solo es lo estético, eso vale huevo porque uno lo puede recuperar de alguna manera. Esto no es una uña que se me partió, esto no es que me tinturé el pelo y me lo puedo cambiar, se trata de mi vida, yo soy mamá, tengo una hija de nueve meses”, concluyó de manera contundente.
A varios días de registrarse la emergencia médica, el caso ya escaló de manera formal a las autoridades de salud pública de la región. La Secretaría de Salud de Ibagué asumió la responsabilidad de activar los operativos de control correspondientes, revelando que en lo corrido del año 2026 ya se ha logrado la clausura y sellamiento de tres centros estéticos que operaban bajo la misma condición de ilegalidad en la ciudad, incautando además insumos médicos prohibidos para este tipo de locales.
La Secretaría de Salud Municipal advirtió que muchas "clínicas de garaje" utilizan perfiles digitales con fotos falsas, precios sospechosamente bajos y promociones "relámpago" para atraer pacientes. Al no exigir exámenes preoperatorios ni firmas de consentimiento, camuflan la ilegalidad de sus espacios tras una fachada digital atractiva, captando personas con problemas de autoestima que terminan arriesgando su vida en procedimientos clandestinos sin ninguna garantía médica.