El Tolima vive una de las temporadas de lluvias más intensas de los últimos meses, con precipitaciones registradas en el 100 % del territorio departamental y alertas activas en gran parte de sus municipios. Las autoridades confirmaron que más del 60 % del departamento está en alerta naranja por amenaza hidrológica, debido al aumento en los niveles de ríos, quebradas y afluentes estratégicos.
El panorama mantiene en máxima vigilancia a los organismos de gestión del riesgo, que realizan monitoreo permanente desde el centro de control departamental en coordinación con los 47 Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, ante la probabilidad de crecientes súbitas, inundaciones y deslizamientos. Los municipios en alerta están ubicados principalmente en zonas de influencia de ríos como el Magdalena, Prado, Chenche, Sumapaz, Luisa, Coello, Saldaña y sus tributarios, donde el aumento del caudal representa un riesgo para las comunidades ribereñas.
Las lluvias han sido constantes y generalizadas. De acuerdo con el más reciente reporte, todo el departamento ha registrado precipitaciones, con pronóstico de tormentas eléctricas y mayores acumulados, especialmente en el norte y oriente del Tolima. Esta situación ha obligado a reforzar los protocolos de prevención y a mantener activos los sistemas de monitoreo en las principales cuencas.
Los efectos del invierno ya se sienten en varios municipios. Se han reportado caída de árboles que afectan la movilidad, crecientes súbitas en quebradas y emergencias en vías rurales, situaciones que han requerido la intervención de organismos de socorro y autoridades locales. Uno de los casos más impactantes ocurrió en zona rural de Chaparral, donde dos personas fueron arrastradas por una creciente súbita mientras se movilizaban en motocicleta, y se salvaron gracias a la rápida reacción de la comunidad, aunque el vehículo fue arrastrado por la corriente.
El monitoreo también se mantiene sobre las principales represas del departamento. La represa de Prado está en alerta naranja por el aumento controlado de su nivel como parte de maniobras preventivas para garantizar el abastecimiento en la temporada seca. Además, las represas de Prado y Betania han realizado aperturas controladas de compuertas, lo que incrementa el caudal del río Magdalena y obliga a mantener vigilancia en los municipios de su zona de influencia.
A pesar del complejo panorama, las autoridades informaron que el nivel del río Magdalena se mantiene estable en el municipio de Honda, aunque continúa el monitoreo ante cualquier variación. Otros afluentes, sin embargo, presentan cambios importantes en sus niveles, lo que mantiene activas las alertas en varias zonas del departamento.
El riesgo no solo está en los ríos. Las lluvias también han aumentado la probabilidad de deslizamientos de tierra, especialmente en municipios del norte y suroriente del Tolima, donde la saturación del suelo eleva el riesgo. En el municipio de Ataco, la alerta es roja por riesgo de movimientos en masa, lo que indica una alta probabilidad de emergencias.
Las autoridades reiteraron que la prioridad es la prevención y la protección de la vida. Por ello hicieron un llamado urgente a la comunidad para evitar cruzar ríos o quebradas, no ingresar a afluentes durante lluvias y mantenerse atentos a cualquier señal de emergencia. También recomendaron reportar de inmediato cualquier situación de riesgo a las líneas oficiales de gestión del riesgo.
Mientras tanto, el Tolima continúa bajo la lluvia y en vigilancia permanente. El monitoreo se mantiene las 24 horas con el objetivo de anticipar emergencias y proteger a las comunidades. La temporada invernal sigue activa y, con ella, el llamado a la precaución en un departamento donde la lluvia no da tregua y el riesgo sigue presente en gran parte del territorio.