El Nevado Santa Isabel, una de las montañas más emblemáticas del Parque Nacional Natural Los Nevados, está viviendo sus últimos años como glaciar.
Un reciente informe del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) advierte que este nevado colombiano podría desaparecer en los próximos tres a cinco años, producto del acelerado deshielo que ha venido registrando durante las últimas décadas.
La noticia no solo preocupa a científicos y ambientalistas. También genera inquietud entre quienes ven en estas montañas un símbolo natural del país y una de las joyas paisajísticas de la región andina.
Durante décadas, el Nevado Santa Isabel fue uno de los destinos favoritos para caminantes, montañistas y turistas que querían conocer de cerca un glaciar colombiano.
Pero la realidad hoy es otra. El más reciente reporte técnico evidencia que el nevado ha perdido cerca del 99 % de su superficie glaciar desde mediados del siglo XIX, una cifra que refleja la magnitud del fenómeno. Según los registros históricos, hacia el año 1850 el Santa Isabel tenía cerca de 27,8 kilómetros cuadrados de hielo, una extensión considerable que dominaba buena parte de su cumbre.
Hoy ese paisaje blanco prácticamente desapareció. Para febrero de 2024, los estudios del IDEAM estimaron que solo quedaban alrededor de 0,16 kilómetros cuadrados de hielo, lo que demuestra el dramático retroceso del glaciar a lo largo de más de un siglo.
El deterioro no se ha detenido. Por el contrario, el proceso continúa avanzando. Entre febrero de 2024 y enero de 2025 el Nevado Santa Isabel perdió cerca del 31 % del hielo que aún conservaba, reduciendo su superficie a aproximadamente 0,11 kilómetros cuadrados, es decir, apenas unas 11 hectáreas de hielo sobreviviente.
Para entender la magnitud del cambio, basta imaginar que lo que queda del glaciar equivale a una pequeña fracción de lo que alguna vez fue una gran masa de hielo visible desde varios puntos de la cordillera Central.
Qué queda hoy del glaciar del Nevado Santa Isabel: los últimos fragmentos de hielo
Hoy el Nevado Santa Isabel ya no es el gran glaciar que conocieron generaciones anteriores. En la actualidad solo sobreviven tres pequeños fragmentos de hielo, conocidos por los investigadores como El Hongo o Cumbre Norte, Laguna Verde y El Escondido. Estos relictos representan los últimos rastros del glaciar, que durante décadas ha sido objeto de seguimiento científico permanente.
Cada uno de estos fragmentos es monitoreado para analizar cómo avanza el deshielo y cuánto tiempo podría resistir el glaciar antes de desaparecer por completo.
Lo más llamativo es que el Nevado Santa Isabel ha sido uno de los glaciares más estudiados del país. Durante más de dos décadas ha servido como punto de referencia para investigadores que analizan el comportamiento del hielo tropical en los Andes.
Por qué la desaparición del Nevado Santa Isabel preocupa a científicos y ambientalistas
Más allá de los números, la posible desaparición del Nevado Santa Isabel representa una pérdida ambiental, científica y cultural para Colombia.
Los glaciares cumplen un papel clave en los ecosistemas de alta montaña. Son reservorios naturales de agua, regulan los caudales de ríos y ayudan a mantener el equilibrio climático de las regiones cercanas. Su desaparición es una señal clara de los efectos del cambio climático en las montañas tropicales.
Además, el Santa Isabel ha sido durante años uno de los nevados más accesibles para visitantes y montañistas, por lo que muchas personas tuvieron allí su primer encuentro con un glaciar.
Sin embargo, la realidad climática está cambiando ese paisaje. El aumento de la temperatura global, sumado a la reducción de las precipitaciones en forma de nieve, ha acelerado el proceso de derretimiento en varios nevados del país.
IDEAM advierte sobre el futuro del Nevado Santa Isabel y el fin de su glaciar
Aunque en algunos periodos recientes el ritmo del deshielo ha sido ligeramente menor, los expertos coinciden en que el deterioro acumulado es tan grande que el Nevado Santa Isabel ya se encuentra en su etapa final.
Por esta razón, el IDEAM continuará realizando monitoreos constantes y publicando reportes para documentar el estado del glaciar. La idea es seguir registrando científicamente la evolución de este nevado, que muy probablemente se convertirá en otro de los glaciares colombianos que desaparecen.
Si las proyecciones se cumplen, el Nevado Santa Isabel pasará a la historia como uno de los primeros nevados del país en extinguirse completamente en el siglo XXI, dejando una poderosa señal sobre los efectos del cambio climático en Colombia y en el mundo.
Y mientras la ciencia sigue observando lo que ocurre en la cima de la montaña, muchos colombianos comienzan a entender que lo que alguna vez fue un nevado imponente hoy está viviendo sus últimos años de hielo.