Una profunda admiración y conmoción ha despertado la historia de Roger Casas, un voluntario ibaguereño que completó 10 días en la primera línea de respuesta en Venezuela, país que resultó fuertemente golpeado por una emergencia natural. El socorrista tolimense viajó con el único propósito de apoyar las difíciles labores de búsqueda y rescate, enfrentándose cara a cara con el dolor y la devastación en el territorio vecino.
Trayectoria y el llamado a la misión élite
De acuerdo con lo relatado por el propio voluntario, su vocación por el servicio comunitario nació desde que era muy joven, lo que lo llevó a vincularse formalmente como miembro de la Cruz Roja Colombiana hace algunos años. "Desde muy pequeño me han interesado las labores de rescate y por ello tomé la decisión de ayudarle a las demás personas", manifestó Casas al dimensionar la gravedad de la situación actual en Venezuela.
La oportunidad de sumarse a los frentes de emergencia ocurrió de manera imprevista mientras el ibaguereño se encontraba en la ciudad de Cali. En ese punto, fue contactado por una empresa privada para integrar un equipo élite de rescate que se desplazaría de inmediato hacia el país fronterizo. La delegación humanitaria estuvo conformada por médicos, rescatistas, bomberos, personal de la Defensa Civil y guías caninos con perros entrenados para la búsqueda de personas desaparecidas.
El impacto emocional y la "armadura" del socorrista
Las jornadas en el terreno han dejado una huella profunda en el rescatista tolimense, quien confesó lo complejo que resulta mantener la distancia emocional ante tragedias de tal magnitud. Trabajar entre estructuras colapsadas implica un desgaste que desafía cualquier preparación mental previa.
"Es muy difícil no ponerse en los zapatos de las personas afectadas, de los familiares. Trata uno de ponerse una armadura para ser fuerte o mostrar a los demás que es fuerte, pero hay momentos en que es muy difícil no compararse", relató Casas conmovido.
Uno de los episodios más duros documentados por el equipo ocurrió cuando los caninos marcaron un punto de colapso, donde posteriormente hallaron los cuerpos sin vida de una madre y su pequeña hija, quienes quedaron atrapadas en un fuerte abrazo en el momento exacto en que la estructura les cayó encima.
¿Qué se necesita en la zona del desastre?
Ante el complejo panorama y la urgencia de hallar a más personas reportadas como desaparecidas, las labores de socorro no se detienen, pero las necesidades técnicas y logísticas en los puntos críticos son cada vez más alarmantes.
Casas concluyó su relato haciendo un llamado internacional de solidaridad para priorizar el envío de apoyo e insumos básicos para las comunidades damnificadas. "En este momento lo que más se requiere es maquinaria amarilla para retirar la cantidad de escombros que hay y retirar más cuerpos, porque es la mano de obra más preciada en estos momentos. Se necesitan pañales, elementos de aseo, entre otros elementos que son los que más urgen", enfatizó el voluntario.
¿Qué ayuda técnica es la más urgente en los puntos de la tragedia?
Los equipos de socorro recalcaron que la necesidad más apremiante en el terreno es el despliegue de maquinaria amarilla para acelerar la remoción de escombros y facilitar la recuperación de los cuerpos. Asimismo, advirtieron que para la atención de la población sobreviviente se requiere con urgencia el suministro de pañales, kits de aseo personal y elementos de primera necesidad, los cuales escasean tras el desastre natural.