El Tolima pasó de la preocupación a la acción. La Defensoría del Pueblo confirmó que el departamento fue incluido entre las regiones priorizadas en una estrategia nacional para enfrentar la crisis de atención de Nueva EPS, luego de que las quejas de usuarios se dispararan durante el último año.
La decisión marca un punto clave: ya no se trata solo de cifras o reclamos aislados; ahora hay seguimiento directo y diálogos urgentes para buscar soluciones.
El anuncio se dio tras conocerse que las denuncias contra esta EPS crecieron más del 100 %, principalmente por demoras en medicamentos, citas médicas y autorizaciones. En términos sencillos, el sistema se llenó de reclamos y las autoridades tuvieron que actuar. Para el Tolima, esto significa que el departamento entra en una especie de “lista roja” dentro del mapa nacional de la salud, donde se espera que las entidades respondan con acciones concretas y no solo con comunicados.
Según la Defensoría del Pueblo, el incremento de quejas evidencia un deterioro en la oportunidad de la atención, algo que ya venían denunciando usuarios en municipios como Ibagué, Espinal, Líbano y otras zonas donde las filas y los retrasos se volvieron parte del día a día.
La noticia no es solo el aumento de reclamos, sino que ahora el Tolima tendrá presencia directa en mesas nacionales donde se revisarán casos críticos y se exigirán soluciones rápidas.
Dentro de las medidas anunciadas se encuentra la activación de los llamados “Diálogos para la Protección Inmediata del Derecho a la Salud”, un espacio con participación del Ministerio de Salud, la Superintendencia Nacional y representantes de la EPS. Allí se evaluará qué está fallando y cómo destrabar procesos que mantienen a muchos pacientes esperando tratamientos o medicamentos esenciales. Para quienes viven esta situación, la esperanza es que la priorización se traduzca en resultados visibles.
Uno de los puntos más delicados tiene que ver con la entrega de medicamentos, una problemática que golpea especialmente a adultos mayores y pacientes con enfermedades crónicas. De acuerdo con el informe, la falta de oportunidad en la dispensación sigue siendo uno de los factores que más reclamos genera. En el Tolima, varios usuarios aseguran que deben recorrer diferentes puntos de atención o esperar semanas para recibir fórmulas médicas, lo que aumenta la angustia entre las familias.
Desde Nueva EPS, por su parte, se habló de fortalecer canales de comunicación y mejorar la logística de entrega, incluso con estrategias domiciliarias en algunas regiones. También se anunció la actualización de rutas de atención para facilitar trámites y reducir tiempos de respuesta. Sin embargo, la percepción ciudadana sigue siendo de incertidumbre, ya que muchos consideran que esos anuncios se han escuchado antes sin cambios contundentes en la práctica.
Líderes sociales y voceros de pacientes en el departamento coinciden en que esta priorización es un reconocimiento oficial de que la situación llegó a un punto crítico. Que el Tolima esté en la agenda nacional implica que habrá más vigilancia sobre el comportamiento de la EPS y sobre la respuesta institucional frente a las fallas denunciadas. Para algunos, incluso podría abrir la puerta a decisiones más drásticas si los problemas persisten.
Mientras tanto, la Defensoría del Pueblo dejó claro que el objetivo es evitar que las barreras administrativas terminen agravando la salud de los usuarios. La entidad anunció que continuará monitoreando el avance de los compromisos y no descarta nuevas acciones si no se ven mejoras en el corto plazo. En un departamento donde la salud pública suele estar en el centro del debate, la expectativa ahora gira en torno a si estas mesas de trabajo realmente lograrán cambiar la realidad de miles de afiliados.
Por ahora, el mensaje es claro: el Tolima ya no está observando la crisis desde la distancia, sino que se convirtió en protagonista de las decisiones nacionales sobre Nueva EPS. Y aunque las soluciones no llegarán de la noche a la mañana, la presión institucional podría marcar un antes y un después para quienes llevan meses esperando respuestas en el sistema de salud.