Creciente súbita

Tolima, en alerta por crecientes: piden no entrar a ríos

Crecientes súbitas en ríos del Tolima

Organismos de socorro alertan por crecientes en los ríos Saldaña, Magdalena y Sumapaz y piden evitar paseos y baños en ríos.

Defensa Civil en el Tolima Crecientes súbitas en ríos del Tolima

Las lluvias volvieron a poner en alerta al departamento del Tolima. Desde el municipio de Ataco, sobre el río Saldaña, organismos de socorro realizaron un recorrido de verificación y emitieron un llamado urgente a la comunidad para evitar actividades recreativas en ríos y quebradas que hoy presentan caudales peligrosos. El invierno se siente en el 100% del territorio, con nubosidad constante y probabilidades de precipitaciones moderadas a fuertes que mantienen activos los monitoreos en varias zonas.

El director de la Defensa Civil del Tolima, mayor Luis Fernando Vélez, señaló que ríos como el Saldaña, Magdalena y Sumapaz registran incrementos importantes en su nivel, una situación que se ha vuelto crítica debido a la imprudencia de algunas personas que aún ingresan al agua. Hace apenas unos días, varias personas fallecieron por inmersión, hechos que encendieron las alarmas y motivaron a reforzar las campañas de prevención. El llamado es claro y directo: no es momento para paseos, ni para baños en río, porque las corrientes pueden aumentar de manera repentina.

Uno de los aspectos que más preocupa a los organismos de emergencia es que las crecientes no siempre dependen de la lluvia local. Expertos explican que, aunque en un municipio el clima parezca tranquilo, las precipitaciones en las cuencas altas pueden generar avalanchas de agua minutos después, sorprendiendo a quienes permanecen en las riberas. Por eso, las autoridades insisten en que la comunidad entienda que el riesgo es real y que la prevención puede marcar la diferencia entre la vida y la tragedia.

El impacto del invierno también se refleja en la movilidad. Reportes recientes hablan de deslizamientos en vías de Chaparral, Planadas, Palocabildo, Ibagué, Rioblanco, Ortega, Anzoátegui, Lérida y Villahermosa, situaciones que, aunque no han dejado viviendas afectadas, sí mantienen en alerta a las autoridades locales. Equipos técnicos realizan monitoreo permanente para evitar cierres prolongados y atender cualquier emergencia que se pueda presentar en los corredores más vulnerables.

En medio de este panorama, el llamado principal se centra en las comunidades que viven cerca de los ríos. Los organismos de socorro recomiendan identificar rutas de evacuación, puntos de encuentro y zonas altas seguras, especialmente para quienes habitan en sectores históricamente afectados por crecientes. La instrucción es sencilla pero vital: si el nivel del agua sube o cambia el comportamiento del río, se debe evacuar de manera preventiva y coordinar con alcaldías y grupos de emergencia.

A pesar de las alertas, muchos habitantes siguen viendo los ríos como espacios de recreación durante los fines de semana, algo que preocupa a las autoridades. “La prioridad es preservar la vida”, repiten los socorristas, quienes han tenido que intensificar recorridos y campañas pedagógicas para explicar que una creciente súbita no da tiempo de reacción. Las imágenes recientes de corrientes turbias y orillas desbordadas son una muestra clara del riesgo que se vive en esta temporada.

El monitoreo continúa especialmente en el sur y norte del Tolima, donde se esperan acumulados importantes de lluvia en los próximos días. Según los reportes, la nubosidad persistente y la saturación del suelo aumentan la probabilidad de nuevos deslizamientos y crecientes, por lo que las autoridades piden a la ciudadanía mantenerse informada únicamente a través de canales oficiales y evitar difundir rumores o información sin confirmar.

Mientras tanto, el invierno sigue marcando el ritmo del departamento. Entre el sonido constante de la lluvia y los ríos que bajan con fuerza, el mensaje que recorre veredas y municipios es uno solo: la prevención no es exageración, es supervivencia. Las autoridades insisten en que alejarse de las riberas, evitar actividades recreativas y atender las recomendaciones puede evitar nuevas tragedias en medio de una temporada que, por ahora, no muestra señales de dar tregua.