Una compleja situación atraviesa el sector ganadero en el municipio de Valle de San Juan en Tolima, catalogada como una de las grandes líneas productivas de la población, en vista de que hay reportes de la muerte de decenas reses como consecuencia de las altas temperaturas y los recientes incendios forestales que perjudicaron a este territorio.
Las cifras del ganado
El intenso calor sumado a los estragos derivados de las conflagraciones en la zona rural ocasionaron la muerte de más de 100 cabezas de ganado. Además, la falta de pastos y el desabastecimiento de fuentes hídricas han empeorado el panorama para las pequeñas y medianas unidades productivas en esta zona del departamento del Tolima.
A raíz la escasez de alimento y el deterioro físico de los animales, varios ganaderos se han visto obligados a venderlos a precios que están por debajo del valor comercial habitual en el mercado para evitar pérdidas mayores.
"Estamos teniendo reportes de más de 100 reses que se han perdido por el verano pero a eso se suma todas las unidades productivas que han tenido que vender prácticamente al precio que les han querido pagar que, para mí, es perder la res como tal. Lo hacen porque es preferible recoger algo que representa un 40% de su valor que un 100% de nada", afirmó Anderson Bonilla, alcalde de Valle de San Juan.
Otros 'coletazos' de la situación
Es de señalar que a este panorama se suma el incremento sustancial en los precios de los suplementos alimenticios y la logística de abastecimiento para mantener el ganado en pie.
"Hay un aumento en los precios para la comida, por ejemplo el silo usted conseguía la tonelada en $250.000 o $300.000 hace tres meses y a hoy ya está en $550.000, es decir que se está duplicando el valor de la comida para el ganado, lo cual hace insostenible este tipo de producciones", puntualizó el mandatario.
Esta misma situación crítica la perciben cultivadores de maíz y de café, los otros dos sectores productivos del municipio, ante la destrucción de sus campos y la disminución en el rendimiento.
"Los cultivos de maíz se perdieron por completo, los ganaderos perdieron todo el pasto que tenían para los animales y los cafeteros van a encontrar mermada la cosecha porque no les llovió al momento de florecer. Estos son los tres músculos de la economía del municipio", dijo Bonilla.