Un nuevo cruce de versiones se abrió en el Tolima tras las declaraciones del secretario de Educación departamental, quien en entrevista aseguró que, luego de la implementación de la reforma laboral, se habría registrado una caída del 5% en la contratación de aprendices, lo que equivaldría a cerca de 1.700 jóvenes menos vinculados en el departamento.
Sin embargo, la Regional Tolima del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) salió a desmentir esa afirmación y entregó cifras que, según la entidad, muestran un panorama completamente distinto.
De acuerdo con el SENA, durante la vigencia 2025 no solo se cumplió la meta de contratos de aprendizaje, sino que se superó. A nivel nacional, la entidad reportó más de 379 mil contratos firmados, lo que representa una ejecución del 103%.
En el caso puntual del Tolima, la Regional indicó que se alcanzaron 6.329 aprendices con contrato de aprendizaje, frente a una meta de 6.317, lo que equivale a un cumplimiento del 100,19%.
Para la entidad, estas cifras contradicen directamente la versión entregada por el secretario de Educación y evidencian que no hubo tal caída en la contratación, al menos desde la medición oficial del SENA.
¿De dónde sale la diferencia?
El punto clave de esta discusión está en la interpretación de los datos. Según explicó el SENA, las cifras mencionadas por el funcionario corresponden solo a uno de los componentes del total de contratos de aprendizaje.
Es decir, se estaría tomando una parte del consolidado general y presentándola como si fuera el total, lo que, en palabras de la entidad, no refleja el 100% de la realidad.
Este detalle no es menor. En el sistema del SENA, los aprendices pueden cumplir su etapa práctica a través de distintas modalidades, no únicamente mediante contrato de aprendizaje.
Entre esas opciones están el vínculo formativo, proyectos productivos, monitorías, vínculo laboral y prácticas en economía popular o campesina, lo que amplía el universo de jóvenes en formación más allá de una sola figura.
Más que empleo: una figura formativa
Otro de los puntos que genera confusión —y que el SENA quiso dejar claro— es la naturaleza misma del contrato de aprendizaje.
A diferencia de lo que muchas personas creen, este tipo de contrato no constituye una relación laboral formal, sino que tiene un carácter estrictamente formativo.
Por esta razón, no puede ser contabilizado dentro de las cifras de generación de empleo en el departamento, aunque sí representa, en la práctica, un primer acercamiento al mundo laboral para miles de jóvenes.
Este matiz es clave en medio del debate, ya que parte de la polémica podría estar relacionada con la forma en que se están interpretando estos datos dentro del contexto de la reforma laboral.
Reforma laboral y dudas en el aire
El pronunciamiento del SENA también se da en un momento particular: la implementación de la Ley 2466 de 2025, que ha generado inquietudes tanto en empresas como en aprendices.
Según la entidad, el país atraviesa un periodo de estabilización normativa, lo que ha provocado dudas y, en algunos casos, interpretaciones erróneas sobre cómo deben leerse las cifras relacionadas con la formación y la contratación de aprendices.
En ese contexto, el SENA fue enfático en señalar que continuará trabajando para combatir la desinformación y garantizar que la ciudadanía tenga acceso a datos claros, completos y verificables.
Un debate abierto
Por ahora, lo cierto es que hay dos lecturas distintas sobre una misma realidad: mientras desde la Secretaría de Educación se advierte una posible caída en la contratación tras la reforma, el SENA sostiene que los resultados muestran cumplimiento e incluso crecimiento.
La diferencia, más allá de los números, parece estar en qué se está midiendo y cómo se está interpretando.
En medio de este cruce, queda sobre la mesa la necesidad de una mayor claridad institucional y, sobre todo, de unificar criterios para evitar confusiones que terminan impactando la percepción pública sobre las oportunidades de formación y acceso al mundo laboral para los jóvenes del Tolima.
Porque, al final, más allá de la discusión técnica, el foco sigue siendo el mismo: garantizar que más aprendices tengan oportunidades reales para formarse, trabajar y construir su proyecto de vida.