Una grave pérdida de banca en la vía principal del municipio de Santa Isabel obligó al cierre total de este importante corredor vial, generando preocupación entre los habitantes y obligando a las autoridades a intervenir de manera urgente para evitar una emergencia mayor.
El daño, provocado principalmente por las fuertes lluvias que han afectado la estabilidad del terreno, compromete la seguridad de quienes transitan por esta carretera, considerada una conexión clave para la movilidad del municipio. La pérdida de banca, que consiste en el colapso parcial de la base que sostiene la vía, representa un alto riesgo de deslizamientos, accidentes o incluso la desaparición total de un tramo de la carretera.
Ante esta situación, las autoridades tomaron la decisión de cerrar completamente el paso vehicular, con el fin de permitir los trabajos necesarios para estabilizar el terreno y recuperar la infraestructura afectada. La medida busca prevenir una tragedia y proteger la vida de conductores, pasajeros y peatones que diariamente utilizan esta ruta.
Sin embargo, en medio de la emergencia vial, una medida ha permitido mantener la conexión del municipio con el resto del departamento. La empresa de transporte público Rápido Tolima continúa prestando su servicio, implementando un sistema de trasbordos, lo que permite que los usuarios puedan movilizarse sin que el transporte haya sido suspendido.
Este mecanismo consiste en que los pasajeros deben descender en un punto cercano al tramo afectado y abordar otro vehículo al otro lado del cierre, lo que garantiza la continuidad del servicio. Gracias a esta estrategia, Santa Isabel no ha quedado incomunicado, permitiendo que trabajadores, estudiantes y demás ciudadanos continúen con sus actividades diarias.
La Administración Municipal destacó que esta solución ha sido clave para reducir el impacto del cierre, especialmente en una población donde el transporte terrestre es fundamental para el acceso a servicios básicos, oportunidades laborales y actividades comerciales. La prioridad, señalaron, es garantizar la seguridad sin afectar completamente la movilidad de la comunidad.
Este tipo de emergencias reflejan la fragilidad de la infraestructura vial en zonas montañosas como Santa Isabel, donde las lluvias pueden debilitar el terreno y provocar este tipo de colapsos. La pérdida de banca es una de las afectaciones más graves que puede sufrir una vía, ya que compromete directamente su estabilidad y funcionalidad.
Mientras avanzan los trabajos de intervención, las autoridades han hecho un llamado a la comunidad para que respete el cierre y utilice las medidas de contingencia establecidas. Asimismo, han reiterado que estas acciones son necesarias para garantizar una solución definitiva y evitar consecuencias más graves en el futuro.
A través de sus canales oficiales, la Alcaldía ha venido informando sobre el estado de la situación y las medidas adoptadas, con el fin de mantener a la ciudadanía informada y preparada frente a los cambios en la movilidad.
Por ahora, el municipio enfrenta un desafío importante, pero también demuestra su capacidad de respuesta ante una emergencia. Aunque la vía permanece cerrada, el transporte sigue funcionando y la comunidad continúa en movimiento, mientras avanzan las obras que permitirán recuperar la seguridad y la transitabilidad de esta carretera fundamental para Santa Isabel.
La expectativa es que, una vez finalicen los trabajos, la vía pueda ser habilitada nuevamente, devolviendo la normalidad a los habitantes que dependen de este corredor para su vida diaria. Entretanto, la prioridad sigue siendo clara: proteger la vida y garantizar una solución segura y duradera.